¡Quiero hacer una obra!

Son muchísimas las veces que escucho a la gente decir que tienen que llamar a una constructora porque necesitan una reforma. ¿Por qué es esto un error?

Sí, es cierto que la empresa constructora va a llevar a cabo los trabajos de la obra a realizar pero, ¿Quién especifica qué trabajos hay que hacer?, ¿Cómo y quién supervisará esos trabajos para que todo esté correcto según normativa y propiedades de los materiales?, ¿Todos los materiales que entran en tu obra tienen marcado CE?, ¿Cumplen con el Código Técnico de la Edificación? Son algunas de las preguntas que la persona que quiere reformar o construir no suele plantearse.

¿POR QUÉ CONTACTAR CON UNA ARQUITECTA ANTES QUE CON LA EMPRESA CONSTRUCTORA?

Muchas constructoras tienen ya sus técnicos dentro de la empresa y te pueden proponer si necesitas proyecto, que uno de sus arquitectos haga este trabajo de redacción de proyecto y supervisión, pero, ¿Qué pasa? Que si el técnico que supervisa los trabajos de la empresa constructora pertenece a la misma empresa, tal vez y no siempre, no quiero generalizar, este técnico va a mirar por el interés de la empresa y no tanto por el del cliente.

Lo que quiero decir con esto, es que si necesitas una obra, siempre va a ser mejor tener, por un lado el arquitecto que te redacte el proyecto y te supervise la obra, independientemente de la constructora que la vaya a llevar a cabo. Yo, como arquitecta no voy a cobrar más o menos según los materiales a colocar, simplemente hago el trabajo de manera objetiva y hago que la constructora cumpla con el proyecto redactado y con normativa porque mi responsabilidad es esa y tengo la obligación por Ley de cumplirla.

En cambio, muchas empresas constructoras ya tienen convenios con marcas o tienen material de otras obras que les sobró, o buscan la compra de materiales en stock…intentando así rebajar costes, y lo intentan meter en la obra a toda costa. Muchas veces, algunas propuestas valen y las acepto, pero otras veces no, y ahí estaré yo supervisando si es posible meter ese material que la constructora me ofrece o no.

Además, para que la constructora pueda presupuestar los trabajos, no vale con que vaya a tu casa, saque fotos y te diga una cantidad. Esto nunca va a ser fiable, las obras hay que detallarlas. Cuando me encargan un proyecto o estudio de viabilidad, tomo medidas, hablo con el cliente y preparo una lista de trabajos con mediciones (metros cuadrados exactos a demoler, pintar, enfoscar…). Estas mediciones se envían a la empresa para que pueda entonces sí, presupuestar.

Esto es muy importante, la empresa debe dar una cantidad en base a una lista de trabajos acordados entre la arquitecta, en este caso que sería yo y el cliente.

Tal vez, es un poco difícil de explicar, pero como conclusión, la cadena a seguir cuando quieres hacer una obra o una reforma es la siguiente:

  1. Necesito una reforma.
  2. Contacto con un arquitecto/a.
  3. Le indico lo que tengo en mente.
  4. Se realiza por parte del arquitecto/a visita al lugar, se analizan con el cliente las futuras obras y se toman medidas.
  5. Se realiza o bien, el proyecto directamente o el estudio de viabilidad.
  6. Se entrega el documento detallado de las mediciones (obras a ejecutar) a las empresas constructoras.
  7. Se supervisan las ofertas propuestas por las empresas y se elige la correcta.

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